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jueves, 16 de agosto de 2018

Camino


Los árboles que arañan a las nubes cuando sale el sol son como la muerte de sus hojas en claroscuro. La tierra nos llama hacia el suelo cuando avanzas en la autopista, los cuerpos se corvan y caen, sus mentes se alzan y vuelan.

viernes, 27 de julio de 2018

A veces pienso:


Que me tomas por la cura de tus heridas, 
y yo solo soy el veneno que te anestesia.

jueves, 17 de mayo de 2018

Ahora y desde aquí

No quiero ver películas de amor que me recuerden cuando existía el amor y yo podía tocar sus hebras y trenzarlas en mi pelo. Cuando todo eran columpios y estábamos en lo alto rozando las nubes con los dedos de los pies. Cuando los buenos días y las buenas noches se podían saborear como una macedonia de momentos puros que eran cortos pero frescos y puros, como cuando me quedaba quieta mirando-te.

No quiero que se me aparezca tu cara en medio de la noche; no quiero pasar dos veces por tu espejo y no quiero tener que rezar a Dios por las hormigas del desierto.


jueves, 3 de mayo de 2018

De cuando se acabó la pausa

Cuando las canciones de huida se metieron en mi cabeza y tropecé varias dudas con la misma piedra, me di cuenta del magnetismo del hambre. Lo tenía delante, a un palmo de distancia. Me tapé los ojos con hiedra, hundí las rodillas en el barro y rece a la luna de sangre. No me lleves, le decía, no me lleves y devuélveme el amor que te entregué en un frasco pequeño que sé que todavía guardas, pero no me lleves. Me miraba encendida, ''yo no lo tengo'', decía. ''Todos le pedís a la luna aquellos tesoros que perdéis a sabiendas. Y la luna no puede encontrarlos, si no lo hubieras tenido, no se te habría escurrido de las manos. Ahora pides a la luna roja porque quieres ser libre y solo me das tarros amargos. Pero, ¿dónde estabas cuando yo necesité de tu agua? Unas gotas de luz hubieran sido un hermoso regalo.''

El conjuro se ha roto, 
los erizos se clavan, 
los pies aún me arden 
y sigo pisando zarzas.

Tal vez la luna nueva traiga vendaval y ceniza.
O tal vez traiga rosas azules y, de nuevo, el rocío.

jueves, 12 de abril de 2018

A de amanecer


Si pudiera hablar contigo, si tu cabeza me dejara, te diría que desde que te conozco, te quiero. Y te conozco de veras. He visto como te clavaban agujas en el corazón una detrás de otra y te las arrancabas con los dientes. He visto como saltabas al vacío sin paracaídas y en el último segundo se abría. He recogido los pedazos de ti que perdías en cada pelea, los he limpiado con cuidado y te los he cosido de nuevo. He intentado ser siempre tu cable a tierra, tu pista de aterrizaje, tu casa; y llegué a conseguir que una mirada fuera suficiente para advertirte de que nos estábamos metiendo en arenas movedizas. Pero poco a poco tú te alejaste, nos alejaste, o tal vez me alejé yo, no lo sé. 

Ahora noto en las tripas que me necesitas y no se qué hacer para ayudarte. Quiero mirarte y ver si todavía queda algo de aquella chica que yo conocía en tus preciosos ojos verdes, llamarla a gritos y decirle que todavía estoy aquí, que nunca me he ido. Nunca me iré, ¿me oyes? Nunca te dejaré sola. Ahora me muerde la culpa,  ¿y si me hubiera empeñado en salvarte? Y me enfado contigo y conmigo y con el mundo entero por llegar hasta aquí, quiero gritarte que eres imbécil que ojalá salgas de esta tan fuerte que pueda pegarte una paliza. Y a la vez me muero de ganas de comerte a besos.

Ahora tienes que rescatar del fondo tu corazón y dejarme de nuevo repararlo, solo puede mejorar. Eres verano, eres un huracán, eres montañas de cosas buenas, eres un titán.

Y te quiero desde las costuras del alma.

Sé que vas a amanecer. 

miércoles, 14 de marzo de 2018

Eme


Después de escuchar cascabeles de serpientes antes de llegar,
después de pasar por encima de alfombras que cubrían agujeros negros, 
después de envolverme en toallas calentitas tras la tormenta, 
después de sacarme una a una las espinas de sal, 
un día tras otro, ella siempre seguirá
al pie del cañón con la mecha encendida 
y a punto de explotar. 

Y si llueve bajará, y si hace sol se tumbará 
a tu lado a reír y a escuchar. 
Si te la cruzas, tu estela guiará,
sembrará tus dunas de flores y quizá
si tienes suerte te invite a una cerveza o un par,
y si eres su persona a tu lado permanecerá
como las agujas del tiempo y nada le importará más 
que hacerte entrar en calor cuando solo puedes tiritar. 

Y es que no lo puede evitar, es ángel,
es duende, es mitad.
Ojalá supieras que ella es real, 
que está aquí a solo un paso.  
Ojalá tu también tengas el regalo 
que un día, hace muchos años
sobre unos patines, pude encontrar.


lunes, 5 de febrero de 2018

Día bisagra


Me gusta dejar que mi pelo se seque al aire
y andar descalza sintiendo la tierra
Siempre he creído que eso me haría más fuerte
como un conjuro en luna llena
Y a lo mejor no es cuestión de hacerme fuerte
sino de no esconderme vulnerable
Romperme como cristales de nieve cuando tocan las mesas de las terrazas, 
deshacerme de a poco hasta volverme lluvia.

lunes, 1 de enero de 2018

Aristas

El amor herido confundido que dudaba de sí mismo y su caridad. El amor con agujeros en las manos por donde se escurrian gotas doradas de esperanza que vinieron a regar el futuro. El amor que se deshizo sobre sí mismo como un ave fénix y resurgió de sus cenizas en una bola de fuego. El amor despistado en la incertidumbre de no saber que es lo que quiere. El amor que grita y rompe los cristales de las ventanas. El amor que muerde y deja marca. El amor que se clava en la tripa como un cuchillo afilado. El amor que vuelve y envuelve con sus plumas en caricias lo que está roto. El amor que cura y recoge con los dedos lo que está sucio. El amor que llena de luz lo que toca. El amor. 

domingo, 10 de diciembre de 2017

Alientos

Eres sierra de montaña, una sierra llena de montañas salvaje y estable y también inmóvil para el tiempo y la distancia. Eres el aire que emana la gente y que luego vuelve a respirar para soltarlo después y así hasta el día en que se mueran. Nacerán otros y tú seguirás siendo su aire, el reflejo en las ventanas de los edificios altos, las manos que empujan su espalda, pedazos de nubes rasgados por el sol. Y ellos morirán, y sus madres y sus hijos llorarán. Ellos morirán para siempre, pero nunca lo harán, porque se convertirán en el aire que emano y en los recuerdos tuyos y en trozos de la cara de la gente y en historias que contar y en el latido de alguien. Dentro de todos nosotros siguen y nos arrastran hacia adelante, por eso dentro seguirán vivos. Dentro junto al corazón que duele y sangra que no puede tocarlos sin darse cuenta que nunca se soltará de ellos del todo. Y aliviado respiras.