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martes, 26 de enero de 2016

Encadenados

El silencio de unos labios que callan
lo que los ojos gritan a voces.
Las voces de los que no apostaban
nada fuera del edredón.
El edredón que atrapa una respiración pausada
y el sonido al desabrochar un botón.
El botón de play que da comienzo
a una película subtitulada.
Los subtítulos que se pueden leer
debajo de mi cara cuando te miro.
La mirada desde dentro
que nadie más disfruta.
El disfrute de pasar una tarde
sin nada más que música.
La música de una sonrisa
que te vuelca y te enreda.
Los benditos enredos
que nos han traído hasta aquí.

Aquí y ahora,
me quedo contigo.




You can be every little thing you want nobody to know,
and you can try to drown out the street below
And you can call it love...
if you want.



lunes, 28 de septiembre de 2015

Durmiendo

Tal vez sea una cobarde por no plantarte cara de una vez y ponerte contra la espada y la pared, pero si lo hiciera, sé que apartarías la hoja afilada y me darías un abrazo de esos que te saltan los puntos de las costuras, como haces siempre. 

Por eso seguimos ahí, entre tonos de grises que se alejan de lo blanco y de lo negro; pero a la vez cerca, como fotos decoloradas atrapadas en un álbum de piel. Nos veo ahí, tumbados en la hierba respirando deprisa. O ahí, gritando en la noche más negra. Te veo a ti sentado en un banco esperando. Me veo a mí sentada en un banco perdonando. 

Nos veo, y como no dejo de verte no puedo evitar quedarme quieta. Retrasar la pregunta clave que podría llevarnos al blanco o al negro en cuestión de segundos. ¿Y si no todo depende de esos dos colores? ¿Y si en el gris estamos más a gusto? ¿Y si nadie lo comprende?

¿Y si dejamos que la luz atraviese la persiana y seguimos durmiendo? 


miércoles, 22 de julio de 2015

Ave Fénix

Se me bloquean las palabras cuando quiero explicarte cómo las arañas me trepan por las tripas y me suben hacia arriba para envolverme el corazón. 

Lo podrías haber hecho de manera elegante, o al menos incluir la discreción en tu parrilla de cualidades. O el respeto. O la empatía. O el cariño. O la confianza. O el tiempo. Tiempo es lo que ahora necesitamos para pisar el freno, vendar las heridas y barrer las cenizas de un volcán que ha cubierto nuestra playa. Y se mezclan con la arena, y ya no sé si son grises o doradas, si voy, si vengo, si me llamas, si me sueltas, si me buscas, si me encuentras, si te importo, si me alejas, si me envuelves en papel de burbujas, o si te lanzo misiles de guerra. 

Somos venenosos el uno para el otro y a la vez tan adictivos como necesarios. Imantados por las puntas de los dedos, solo queda esperar y ver si pesa más en la balanza el corazón que le pusimos y lo que nos pertenece, o las ganas de marchar. Pero eso es algo que el calendario nos lo dirá. 




lunes, 10 de marzo de 2014

Tu herida

Luces, la música a todo volumen, tabaco y alcohol. Una mano en la cintura, unas palabras al oído, un beso que se aproxima. 
Una caña a las tres de la tarde en el bar de la esquina, una mano sobre su pierna. Gafas de sol, risas y un número de teléfono.
Un coche que derrapa y se detiene a eso de las 6 de la mañana. Suben la radio y la chica canta.

Es como si alguien contemplara la escena desde atrás. Siempre la misma protagonista rodeada de distintos actores. Todos se han aprendido bien el guión pero ninguno siente lo que dice, ni dice lo que siente... porque no sienten nada. Ninguno de ellos es...tú.

Yo, que parezco la más fuerte, la más segura, me resbalo entre recuerdos y me pierdo en los malos y los buenos. Yo que no quería saber de ti, siempre que puedo te robo un segundo de tu tiempo. Yo, que siempre he sabido que camino coger, que siempre he confiado en mis propios pies, me he perdido. En cambio tú, que siempre has sido el que vagaba sin rumbo, el de los ojos profundos, ahora estás cómodo y fluyes. Y me da por pensar que quizá era yo el motivo de que no estuvieras a gusto, o fueras tú, o los dos, o no sé. 

Cada uno olvida como quiere, pero sobre todo como puede. Que dos años dan para mucho y teníamos cosas tan brillantes que nunca nadie podrá devolverme. Que quizá yo esté distraída, pero es una tapadera que utilizo siempre para esconder que todavía me dueles. No es por justificar mis idas y venidas, no es por explicarme. Es porque un día te colaste en mi cabeza y ahora yo ya no puedo sacarte. Tu papel todavía sigue vacante y nadie podrá representarlo como tú lo hacías.

Da igual el tiempo que pase, da igual con quién vaya o venga si cuanto más me esfuerzo por borrarte, más fuerte me coloreas. Que todavía te oigo hablar y se me remueven las tripas, como cuando te miro y tú me miras, estoy segura de que puedes leer en mis ojos tu herida. 


¿Qué te crees? ¿Que yo no me como las paredes y los techos de mi habitación pensando en qué salió mal?
Pues ya ves, yo sigo aquí, olvidándome de ti un par de veces al día.



lunes, 21 de octubre de 2013

Creo, casi con certeza, que durante toda mi vida te voy a echar de menos

A lo mejor soy yo, que estoy escuchando canciones de esas nuestras y me pinchan dentro, como en mitad del pecho. ¿No notas el agujero? Las jodidas letras me arañan las paredes de aquel beso que nos dimos. Y de aquel otro. Y de todos los que me robabas, y de los que te robaba yo a ti. 

Y ahora sentada en esta mesa, me quedo hipnotizada mirando las fichas amontonadas en el centro. Parecía una buena mano, tenía escalera de color a tu lado, tenía las ganas, tenía el cariño, tenía los recuerdos, tenía de todo que ofrecerte. Pero tú soplaste tan fuerte que salieron todas volando. Aposté todo por nosotros, y mis cartas se las llevó una ráfaga de miedo.

Porque el ritmo empieza cuando echas a andar, de cara contra una pared no hay ritmo que valga. Espero que te encuentres, que las piedras de tu camino te enseñen donde te has metido, que vuelvas a creer en tus cartas, que vuelvas a creerte capaz de todo.

Te quiero.





Ha llovido, pero siempre vendrás a mi cabeza cada vez que las escuche.

viernes, 3 de mayo de 2013

It was near the morning.

Tú respirando tranquilo,
yo dándote la mano por debajo de la manta,
despeinados y medio dormidos.

Ni por todo el oro del mundo cambio yo esta sensación, 
ni el beso que me das antes de cerrar la puerta...
y volver a casa.


viernes, 1 de marzo de 2013

Te quiero en tierra firme.

Existen lugares secretos, escondidos y remotamente olvidados donde nos sentimos seguros y el aire huele mucho mejor. Normalmente, solo nosotros conocemos el camino de ida, lo que hace que sea aún más difícil volver a casa. Porque, por si no lo sabes, es muy importante volver a casa. Tú no lo ves, pero algunos nos rompemos en trocitos cuando te niegas a escuchar, ya no hay vía libre sin volver atrás. Y ahora que las luces pasan como libélulas doradas a ambos lados de ti, yo seré el colchón que amortigüe el impacto. Que si se avecina tormenta y cae el diluvio universal, yo te esperaré con una toalla seca y un chocolate caliente. Confía en mis manos, déjate cuidar y respira hondo: todo va a salir bien.
Ahora es el momento de pesar los minutos vividos en sonrisas. Ahora es cuando más me necesitas, no te vayas, no nos alejes. Sólo quiero que vuelvas a sorprenderme con pequeños detalles, que te gires para mirarme cuando ya me he ido, que me robes un beso cuando estoy enfadada. 

Porque somos compañeros de viaje, y si te has perdido, yo dibujaré el mapa que te devuelva a tierra firme.

 



Cuando te vuelva el corazón a su sitio, me lo agradecerás.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Por tus minutos en mis horas.



Por el lunar de tu barbilla.
Por tus manos en mi espalda.
Por el piti de después.
Por sacarte una sonrisa.
Por provocarme dos.
Por ese beso en mi portal.
Por encontrarte cuando te busco.
Por no juzgarme.
Por apoyarme en todo lo que hago.
Por entender a una persona tan complicada como yo.
Por necesitarnos.
Por los buenos momentos.
Por los malos.
Por los que vendrán.
¿Por cuánto tiempo?
Por todo el tiempo del mundo.

Que 365 solo sean el principio de nuestra historia.
3 de diciembre de 2011

lunes, 30 de julio de 2012

Cincuenta millones de estrellas.

Debería haber estrellas en Madrid, como las que hay en el cielo que cubre las playas del Algarve. Cincuenta millones de estrellas que nos miren desde el aire y tú y yo tumbados en la arena. Huele a mar, y desde Orión alguien se ha ofrecido a detener el tiempo para nosotros. Toda la playa es nuestra, toda mi vida es tuya. Si me pidieras que saltara desde el acantilado más alto, yo planearía sobre las olas para aterrizar a tu lado. ¿Por qué? Pues porque no puedo negarte que me atrae la sensación de vértigo, esa que me invade cuando me apartas el pelo de la cara y sonríes de medio lado. ''¿Qué estás mirando?'' me preguntas siempre. ''¡Lo que me da la gana!'' Es una respuesta muy vaga, ya lo sé...pero nunca se me ocurre nada mejor. ¿Qué estoy mirando? A ti, claro, pero ¿el qué? Ni idea. A veces me quedo embobada con tus ojos, oscuros, un poco achinados tal vez. Buceo en tu mirada tratando de encontrar la respuesta a todas las preguntas que me hago a mí misma. Otras veces, me cuelgo de tu voz, te escucho sin interrumpirte, porque cada cosa que dices es más importante que la anterior, y tiene más sentido si sale de tu boca que si la dijera cualquier otro. Cómo te mueves, cómo respiras, cómo sonríes. Eres el único que sabe tranquilizarme, el que me roba carcajadas con un par de cosquillas, el que me chincha porque dice que ''enfadada estas más guapa, rubia''. ¿Que haría yo si te fueras? Probablemente no saltaría desde ningún acantilado, no pisaría de nuevo la arena del Algarve, no detendría el tiempo por nadie y no volvería a Madrid si desde el cielo me miran cincuenta millones de estrellas.

domingo, 25 de marzo de 2012

S.P.N.B.




Para que la luna llena nunca choque contra el suelo,
para que siempre podamos, conocidos, encontrarnos...
alargarnos la sonrisa, sacudirnos la distancia
y poder burlar al tiempo...
Para que la luna llena nunca choque contra el suelo.



La Riviera, Madrid, 23 de marzo. Escucho los primeros acordes y se me hace la boca agua. 
No puedo evitarlo, es taaaaaaaaaaan bonita esta canción! La canto a grito pelado, disfruto cada nota de voz rasgada de Iván Ferreiro...y me acuerdo de ti. De ti: mi compañero de viaje, mi mejor amigo. Muchas veces mi despiste, pocas mi angustia, pero siempre mi locura y mi alegría. El que me trae y me lleva. El que me escucha. El que me rompe a carcajadas. Tú. El único que me viene a la cabeza cuando, en La Riviera, Iván Ferreiro se prepara para cerrar una canción que sin duda deja huella a cualquiera que la escuche ...sus dedos dejan de tocar... el piano se calla... y entonces llega el aplauso. 

Yo me he quedado con los últimos versos grabados en mis manos.

Somos los únicos miembros de una sociedad secreta:
SonPreciososNuestrosBesos.

domingo, 11 de marzo de 2012

lunes, 20 de febrero de 2012

La mejor marca de ropa que conozco se llama tu piel.

+ ¿Estás segura?
- Sí, nunca lo he tenido tan claro.


Rueda, juega, besa, vuela.
Apártame el pelo de la cara y bucea en mis ojos como yo buceo en los tuyos. Rózame el cuello con la mano derecha, mientras que con la izquierda apagas la luz. Las ganas a flor de piel, piel de gallina cuando te acercas. No digas nada, que las palabras sobran ahora mismo... no digas nada que quiero oírte respirar. No digas nada y dímelo todo con esa sonrisa que tienes y que me pone los pelos de punta. 

Si esto fuera una película cerca del minuto 33, justo después de los anuncios,  el chico le diría a la chica que es la más guapa del barrio, de la ciudad y de todo el continente americano. Que todas las noches sueña con ella y que en último partido le dedicó el gol del empate. Que su nombre le va a juego con sus ojos, que su pelo huele maravillosamente bien a limón y que no se imagina ese momento con otra que no sea ella. El chico le diría a la chica que la quiere.

Pero ni esto es una película, ni mi nombre me va a juego con los ojos. Esto es real, tan real como que puedo decir en voz alta que nunca me he imaginado este momento con otro que no seas tú. 
Y como esto es eso, real, es la chica la que le dice al chico justo antes de darle su premio y en un susurro muy bajito... que le quiere.


domingo, 5 de febrero de 2012

Bendito 3



Y a veces cuando estoy solo conmigo
y se apagan las luces de mi casa,
Universo busca su propio ombligo
y ojo de un huracán que todo arrasa.

Y no quiero preguntar dónde vamos.
No quiero saber de dónde venimos.
Sólo sé que tengo el tiempo en mis manos,
si te quedas un ratico conmigo...
Leree Lereeeeee

Es la primavera, que se me escapa corriendo por las aceras.
Es la primavera, que se me escapa volando dónde tú quieras.

Creo que sí vale la pena, 
sí, vale la pena.



El 3 es nuestro día,.
Te quiero, ya van 2... y los que nos quedan :)



martes, 6 de diciembre de 2011

Un tsunami no elige qué casas destruye...

...simplemente arrasa con todo.



No sé lo que tiene.
No sé qué clase de pastilla metió en mi copa de vodka en aquella fiesta de cumpleaños y descontrol, donde perdí los zapatos (literalmente) y más de una hora hablando con él de todo y de nada.
No sé lo que tiene, 
pero me ha llenado la cabeza de pájaros, echando a los antiguos fantasmas..
Ahora él es el intruso, el único sospechoso de un crimen del que yo soy su cómplice, el que corrompe, ( y me corrompe!) el que me llama bonita, juapa con J, y está empeñado en que soy ''la más Billy''.

Billy o no, esta idiota celebra el momento en que tu pastilla mágica (si es que existe) se topó con esa copa de vodka, esa primera ficha de dominó que empujo a todas las demás y nos ha traído hasta donde estamos ahora.

Y es que esta idiota se está dando de cuenta de que el Sol gira alrededor de la Tierra, de que la gravedad atrae los cuerpos entre sí (y no hacia el suelo) y de que un corazón puede dejar de latir y seguir vivo al mismo tiempo.

lunes, 24 de octubre de 2011

Que tú me llevas por el mal camino, pero me llevas.

No necesitamos una situación extraordinaria para hacer algo tan ordinario, 
(en el buen sentido de la palabra)
porque podemos hacerlo BIEN, MAL Y COMO NOS DE LA GANA,
y esa es la ventaja, 
que hagamos lo que hagamos, será porque sí, ......................................................................qué pasa.
Y si me preguntan: ¿qué hacéis ?, yo solo les diré que me estás envenenando... 
indefinidamente, por el momento y sin prisas.... hoy tú me estás envenenando...
(en el buen sentido de la palabra)! :)